Emilio
Diseñofilia

Jan Svankmajer

Gabinete Jan Svankmajer

El surrealismo es una visión de la vida y del mundo, una visión mágica del mundo. El surrealismo me enseñó tres cosas:

Primero, me quitó el miedo a lo colectivo, porque es una aventura colectiva. Segundo, desarrolló mi imaginación de una forma asombrosa. Tercero, me enseñó que sólo existe una poesía, así que da igual con qué tipo de instrumentos abordemos su creación.

Todo comenzó con un teatrino que me regaló mi padre cuando era niño, todo lo que he realizado hasta la actualidad es una variación constante de ese juego infantil.

  1. Ten siempre presente que la poesía es sólo una. La antitésis de la poesía es la especialización profesional, antes de empezar a rodar una película escribe un poema, pinta un cuadro, haz un collage, escribe una novela, un ensayo. Tan sólo el cultivo de la universalidad de las expresiones garantizará que hagas una buena película.
  2. Abandónate completamente a tus obsesiones, al fin y al cabo no tienes nada mejor, las obsesiones son el legado de la infancia y es precisamente de los abismos de la infancia de donde provienen los tesoros más valiosos. En esta dirección hay que tener siempre las puertas abiertas, no es una cuestión de recuerdos sino de sentimientos, no es una cuestión de consciencia sino de inconsciente, deja que ese río subterráneo fluya por tu interior, concéntrate en él pero a la vez suéltate al máximo, cuando ruedas una película debes estar inmenso en ella las veinticuatro horas del día, de esta manera, todas tus obsesiones, toda tu infancia se trasladarán a la película sin que seas consciente de ello, y así, tu película se convertirá del infantilismo y de eso se trata.
  3. Utiliza la animación como operación mágica. Animar no significa mover objetos inanimados sino dotarlos de vida o mejor dicho, despertarlos a la vida, antes de dotar de vida a algún objeto en una película intenta comprenderlo, no su función utilitaria sino su vida interior, los objetos, especialmente los viejos han sido testigo de diferentes hechos y trayectorias vitales que han dejado con ellos su impronta, han sido tocados por personas que se encontraban en situaciones diferentes, llevadas por emociones diferentes y que han dejado grabado en ellos su estado psíquico. Si quieres hacer visibles a través de la cámara sus contenidos ocultos, debes escucharlos. A veces hay que escucharlos incluso durante años, antes de convertite en cineasta debes ser coleccionista. El proceso de dotar de vida a los objetos a través de la animacion debe transcurrir de forma natural, debe partir de los objetos no de tu deseo. No forces nunca los objetos, no cuentes tus historias a través de ellos cuenta las suyas.
  4. Juega constantemente e intercambia sueño y realidad. Las transiciones lógicas no existen, lo que separa el sueño de la realidad es un simple acto físico e imperceptible el de levantar o bajar los párpados, y cuando soñamos despiertos no ocurre ni eso.
  5. A la hora de decidir si priorizar la visión del ojo o la vivencia del cuerpo, prioriza siempre el cuerpo, por que el tacto es un sentido más antiguo que la vista y su experiencia es más escencial. Además en la actual civilización audiovisual, el ojo está notablemente cansado y corrompido, la experiencia del cuerpo es más auténtica, no está marcada aún por la estetización, el objetivo que hay que tener siempre presente es la sinestesia.
  6. Cuanto más alto sea el grado de fantasía de la acción más realista deberás ser en el detalle. Aquí es necesario recurrir plenamente a la experiencia del sueño, no le temas a la desficción aburrida, a la obsesión meticulosa por el detalle relevante, a la documentalidad. Si quieres convencer al espectador de que todo lo que ve en la película le concierne, de que no es ajeno a su mundo, sino que está metido en ello hasta las orejas sin darse cuenta, de ello debes convencerle usando todos los trucos que seas capaz.
  7. La imaginación es subversiva por que contrapone lo posible a lo real, por ello debes utilizar siempre la imaginación más desenfrenada, la imaginación es el don más grande que ha recibido la humanidad, es la imaginación no el trabajo lo que humanizó al hombre, imaginación, imaginación, imaginación.
  8. Elige temas ambivalentes, elige por norma temas que tengas una relación ambivalente, la ambivalencia debe ser suficientemente profunda e inmutable como para poder avanzar por su filo sin caer hacía un lado o hacía el otro, o por el contrario cayendo hacía ambos lados a la vez. Sólo así eludirás el peor de los errores una película de tésis.
  9. Haz de la creación un medio de autoterapia. Esta actitud anti estética acerca la creación a las puertas de la libertad, si la creación tiene algún sentido no es otro que el de liberarnos, ninguna película, cuadro o poesía puede liberar al espectador sino comporta un alivio también para el autor, todo el resto es una cuestión de subjetividad general, la creación como liberación permanente.
  10. Prioriza siempre la creación, la continuidad de modelo interior o el automatismo psíquico antes que la idea. Una idea por buena que sea no es nunca material suficiente para sentarse tras una cámara, crear no es ir titubeando de una idea a otra, en la creación las ideas afloran en el momento que haz vivido plenamente el tema que quieres abordar, sólo entonces llegan las ideas adecuadas, las ideas son parte del proceso creativo no su impulso. No trabajes nunca, improvisa siempre. El guión es importante para el productor no para tí, es un documento no vinculante al cuál debes recurrir sólo cuando te falla la inspiración, si eso te ocurre más de tres veces durante el rodaje de una película eso es una señal, o estas trabajando la película equivocada o ya la haz terminado.

El hecho de que haya redactado el presente decálogo no significa que lo siga de manera consciente, estas normas no han precedido a mi creacion sino que se han ido generando a partir de esta. Por otro lado, todos los mandamientos están ahí para ser infringidos que no eludidos. Sin embargo, hay otra norma, cuya infracción y más aún su elusión es debastadora para cualquier creador: No pongas nunca tu creación al servicio de cualquier otra cosa que no sea la Libertad.

Emilio