Emilio
Diseñofilia

Carta a Albert Einstein

En los talleres de ciencia que impartí por varios años nunca disfrutaba tanto como compartir con los niños y adolescentes la biografía de grandes personalidades científicas, parece que fue ayer cuando con el grupo les platiqué de Albert Einstein y compartí con ellos la lectura de una carta que venía incluída en el libro cuyo título es: Querido profesor Einstein, correspondencia entre Albert Einstein y los niños de la editorial Gedisa.

La carta que más emocionaba a las participantes era una en especial, esta carta fue envíada por Tifanny a Albert Einstein hace más de 72 años, y siempre que la termino de leer me pregunto ¿qué sería de Tiffany?. Deseo que aún viva y que haya tenido una vida plena.

Aquí les comparto la carta:

De Tyfanny, Sudáfrica.

10 de julio de 1946

Querido señor:

Confio en que no le parezca una impertinencia, pero como usted ese el mejor científico que ha existido, me gustaría tener un autógrafo suyo. Por favor, no piense que colecciono autógrafos de famosos, porque no es así. Pero me gustaría tener el suyo. Si está demasiado ocupado, no se preocupe.

Probablemente le hubiera escrito hace ya mucho tiempo, pero no sabía si usted vivía todavía. La historia no me interesa, y creía que usted había vivido en el siglo XVIII o por ahí. Creo que lo había confundido con Isaac Newton o con otro. De todas formas, un día en la clase de matemática descubrí que la señorita (a la que nunca atendemos) hablaba sobre los científicos más brillantes. Mencionó que usted estaba en América, y cuando le pregunté si estaba enterrado allí, y no en Inglaterra, ella me constestó: "Bueno, todavía no está muerto". Me entusiasmé tanto al oír eso, que casi me gano un castigo en mates.

Me interesan mucho las ciencias, al igual que a muchas otrs compañeras de mi curso. Mis mejores amigas son las gemelas Wilson. Cada noche, cuando se apagan las luces el colegio, Paat Wilson y yo nos asomamos por las ventanas de nuestros cuartos, que están uno al lado del otro, y conversamos sobre astronomía, que es nuestra actividad favorita por lo que al trabajo se refiere. Pat tiene un telescopio y estudiamos las estrells que vemos. La primera parte del año veíamos las Pléyades y la constelación de Orión, después Cástor y Pólux, y lo que pensamos que eran Marte y Saturno. Ahora todos se han movido de sitio, y tenemos que pasar por delante de la habitación del prefecto para ir a otras partes del edificio y continuar las observaciones. Nos han pillado ya varias veces, así que nos resulta bastante difícil.

Pat se sabe mucho mejor que yo la parte teórica. Lo que más me preocupa es cómo puede ser infinito el espacio. He leído muchos libros sobre el tema, pero todos dicen que no pueden explicarlo de manera que lo entienda un lector corriente. Si no le importa decirmelo, no entiendo cómo puede tener una forma de espiral. Pero claro, usted sabe bien lo que dice, y yo no pretendo contradecirle.

Debo disculparme una vez más por haberle robado parte de su valioso tiempo. Lamento mucho que haya adquirido la nacionalidad americana, preferiría que siguiera usted en Inglaterra.

Confío en que esté bien y continúe haciendo muchos descubrimientos científicos importantes.

Un cordial saludo, Tyfanny


Para Tyfanny, Sudáfrica

25 de agosto de 1946

Querida Tyfanny:

Gracias por tu carta del 10 de julio. Debo pedirte disculpas por estar todavía entre los vivos. Aunque bueno, esto se remediará tarde o temprano.

No te preocupes por el "espacio curvo". Más adelante comprenderás que ese estado es el mejor posibe. En su sentido estricto "curvo" no significa exactamente lo mismo que en el lenguaje cotidiano.

Espero que tus futuras investigaciones astronómicas y las de tu amiga no sean nunca descubiertas por los ojos y oídos de la dirección del colegi. Esa es la actitud que adopta la mayoría de los ciudadanos hacia su gobierno, y creo que está bien así.

Te saluda atentamente, Albert Einstein


De Tyfanny, Sudáfrica

19 de septiembre de 1946

Querido señor:

No se imagina la ilusión que me hizo recibir su carta ayer. Todavía no puedo creer que el científico más famoso del mundo haya respondido a mi carta. Muchas gracias. La noticia de que tenía su firma corrió al instante por todo el colegio y dio mucho que hablar.

Ahora estoy en clase de matemática. A la señorita de matemática no le gusta nuestro curso, así que tenemos que trabajar por nuestra cuenta. (Ella se ha negado a explicarnos cuando hablamos demasiado.) Hoy hace un día como de mediados de verano; justo ese tipo de día en que uno necesita salir. Los pájaros cantan y todas esas cosas, y nosotras aquí sentadas aprendiendo que d es igual a no sé qué dividido por no sé cuánto. Ojalá entendise las mates, porque se necesitan para los cálculos astronómicos, creo.

Olvidé decirle, en mi carta anterior, que era una chica. Quiero decir, soy una chica. Siempre lo he lamentado, pero ahora estoy más o menos resignada a aceptarlo. De todas formas, odio los vestidos y los bailes y todas las cosas que les gustan normalmente a las chicas. Me interesan muchísimo más los caballos o cabalgar. Hace tiempo, antes de que quisiera ser científica, quería ser amazona. Pero eso fue hace siglos. Espero que no me tenga menor consideracion por ser una chica.

Desde la ventana de la habitación que tengo durante este trimestre en el colegio se ve la Cruz del Sur. Me pregunto si la ha visto usted. Es una constelación preciiosa, y cuando estoy harta de todo por la noche, después del día entero en el colegio, la contemplo y me anima muchísimo. He tenido la suerte de ver tanto la Cruz del Sur como la Estrella Polar, pero ahora prefiero nuestra Cruz del Sur.

No quiero que interprete como decepción mi descubrimiento de que usted vivía aún. De hecho, fue todo lo contrario, pues es mucho más bonito que nuestros científicos preferidos de la historia estén vivos que saber que murieron hace un siglo. Sigo preguntándome cómo es que el espacio es infinito, pero me animó mucho que me dijera que un día entenderé la teoría del espacio curvo. Casi había perdido las esperanzas de entenderla. Me han dicho que hay que tener conocimientos muy avanzados de astronomía y matemática para estar de acuerdo con esas afirmaciones. Me temo que desde un punto de vista teórico, mi astronomía está a la par de las mates. Por el momento es así. Espero mejorar en las dos algún día.

No hay ninguna novedad en el colegio, salvo que ganamos [contra otro colegio* en hockey el sábado pasado. Gracias de nuevo por su carta y firma.

Le saluda atentamente, Tyfanny


Para Tyfanny, Sudáfrica

Septiembre-octubre de 1946

No me importa que seas una chica, pero lo más imporante es que no te importe a ti. No hay motivo.

Emilio