Emilio
Diseñofilia

La invención de la naturaleza

En las montañas está la libertad. Las fuentes de la degradación no llegan a las regiones puras del aire. El mundo está bien en aquellos lugares donde el ser humano no alcanza a turbarlo con sus miserias - H.B.

Del libro La Invención de la Naturaleza de Andrea Wulf

...No ayudaba el hecho de que el frío les había dormido los pies y las manos, ni que el pie que se había herido durante una ascención anterior se había infectado. Cada paso, a esa altura, era de plomo. Mareados por el mal de altura, con los ojos inyectados en sangre y las encías sangrando, padecían un vértigo constante que, como reconoció después Humboldt, "era muy peligroso, dada la situación en la que nos encontrábamos". En el Pichincha, el mal de altura de Humbolt había sido tan fuerte que se había desmayado. A pesar de las dificultades, Humboldt seguía teniendo fuerzas para colocar sus instrumentos cada pocos centenares de metros. El viento había congelado los metales y manipular los delicados tornillos y palancas con las manos medio heladas era casi imposible. Clavaba el termómetro en el suelo, leía el barómetro y recogía muestras de aire para analizar sus componentes químicos. Medía la humedad y comprobaba el punto de ebullición del agua a diferente altitudes. También arrojaba rocas de una patada por las laderas para ver hasta dónde rodaban.

Después de varias horas de peligroso camino las rocas afiladas agujerearon los zapatos y les empezaron a sangrar los pies. entonces de pronto, la niebla se levantó y dejó al descubierto la blanca cumbre del Chimborazo brillando al sol, a algo más de 300 metros por encima de ellos; pero vieron también que su reborde se terminaba. En su lugar, se encontraron con la boca de una inmensa grieta delante de ellos. Para rodearla habrían tenido que atravesar un campo cubierto de espesa nieve, pero era la una de la tarde y el sol había derretido la costra helada que había por encima. Con mucha precaución la pisaron y se hundieron tanto que casi desparecieron por completo. No había forma de atravesar el campo.

Humbolt volvió a sacar el barómetro y vio que estaban a 5,917 metros. Aunque no iban a llegar a la cumbre, estaban en la cima del mundo. Nadie había subido nunca tanto, ni siquiera los primeros aeronautas con sus globos en Europa.

Allí al mirar hacia abajo por las laderas del Chimborazo y hacia las cordilleras a lo lejos, todo lo que Humbolt había visto en los años anteriores encajó. Su hermano Wilhelm siempre decía que la mente de Alexander Humbolt estaba hecha para conectar ideas, para descubrir cadenas de cosas.

Aquel día de pie en el Chimborazo, Humboldt absorbió lo que estaba delante de él mientras su cerebro recordaba todas las plantas, formaciones rocosas y mediciones que había visto y hecho en los Alpes Suizos, los Pirineos y Tenerife. Todo lo que había observado en su vida encontró su lugar en el rompecabezas.

La naturaleza, comprendió, era un entramado de vida y una fuerza global. Fue, el primero que entendió que todo estaba entrelazado con "mil hilos". Esta nueva noción de la naturaleza iba a transformar la forma de entender el mundo.

Que nombró como Naturgemälde, una palabra alemana intraducible que puede significar como "la pintura o paisaje general de la naturaleza". A diferencia de los científicos anteriores que clasificaban la naturaleza en unidades separadas, Humboldt veía el paisaje total y sus conexiones. Había una sola vida derramada sobre esta piedra llamada planeta Tierra, las plantas, los animales y los seres humanos. Y esa "profusión universal con la que se distribuye la vida en todas partes" era lo que más le impresionaba.

No estaba interesado en descubrir hechos aislados, sino más bien en conectarlos. Humboldt hizo un dibujo de esto, de su ida del Naturgeemälde, con una sección transversal del chimborazo, colocó en él las plantas repartidas de acuerdo a su altitud, desde los hongos subterráneos hasta los líquenes que crecían justo debajo de la nieve.

Dibujo de Humboldt Clic para ampliar la ilustración

Cada planta estaba situada en la montaña exactametne donde Humboldt la había medido y encontrado. Este dibujo y sus ideas (originadas en la escalada del Chimborazo el 9 de junio de 1802)cambiarían la percepción del mundo natural que iban a tener las generaciones futuras.

Emilio