La biblioteca de Hugo Cabret

Recuerdo cuando mi amigo me invitó un boleto para asistir a la función de una película titulada La invención de Hugo Cabret. Asistí de la mejor manera que puede uno asistir para ver una película, sin saber nada sobre la misma (bendita ignorancia).

 

En los primeros minutos me comenzó a aburrir un poco, no lograba adivinar de qué trataba: ¿Es sobre un niño huérfano? ¿Una niña lectora que enseña a leer a un niño huérfano? ¿Un anciano agrio que le dirá a su nieta que debe apiadarse de un niño huérfano y ayudarle a conseguir trabajo y aprender a leer?.

La vuelta de tuerca comienza en una escena, ambos van a desvelar el misterio en una biblioteca, recuerdo bien que hasta me compuse en mi lugar me incorporé y comencé a sentir emoción, el misterio estaba resuelto y era hermoso… a los que  no han visto la película se las recomiendo ampliamente.

Además de haber salido entusiasmado con la película y agradecido con mi amigo por haberme invitado el boleto del cine, quedó en mi memoria la escena de la biblioteca, el lugar ¿era real o era un maravilloso set cinematográfico? o peor era un artilugio llamado CGI el cuál crea mundos fantásticos que no existen en la realidad.

Pasó el tiempo y una noche escuchando la radio de onda corta me entero que en París Francia existe la biblioteca de Santa Genoveva la cuál tiene una sala dedicada exclusivamente a la historia de las artes, la descripción que hizo el locutor fue tan detallada y elegante que tan sólo escuchándolo sabía que había encontrado la Biblioteca de Hugo Cabret.

 

La sala en cuestión lleva el nombre de Laboustre, es una sala que cuenta con más de un millón de libros, muchos de ellos de siglos pasados y que tratan sobre el arte en muchas de sus formas: pintura, fotografía, escultura, arquitectura, etcétera. Lo increíble es que la biblioteca es pública cualquier persona del mundo puede acceder a estos libros raros y especializados (He allí la conexión con la escena de Hugo Cabret), la biblioteca puede atender hasta 400 lectores. Además del valor de sus libros está el valor arquitectónico del inmueble que es en sí una obra de arte diseñada y construida por Henri Labrouste.

Allí puedes sentarte en los pupitres de madera antiguos, alguna de las nueve cúpulas que tienen más de 20 metros de alto y que permiten la entrada de luz natural mientras que hojeas los libros de inventos, pinturas, edificios, fotografía, escultura y todo lo mejor del ser humano… el Arte.


 

 

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