Isla de la Soledad

El nombre del lugar es tan poético (La Isla de la Soledad) qué para continuar leyendo, les invito a darle play al siguiente video y acompañar la lectura con esta canción, así como yo lo hice al momento de redactarla:

En el ártico se encuentra un trozo de tierra que han llamado Isla de la Soledad, para ser exactos la isla se encuentra en:

77°29′00″N 82°30′00″E

Setenta y siete grados con veinte nueve minutos y seguro segundos en latitud Norte y ochenta y dos grados con treinta minutos y cero segundos de longitud Este. Aquí el mapa de ese punto en Google Maps:

El lugar fue descubierto por un capitán noruego, ya se imaginarán el nombre: Edvard Holm Johannesen y que aquí podemos verlo en una ilustración con una cara de, serguramente, incomodidad pues me imagino que tuvo que peinarse y vestir su traje para estar presentable para la foto o ilustración.

Parece ser que la siguiente foto es la única de su embarcación y con la cuál en 1878 descubriría esta solitaria isla que fue olvidada pues además de sus 202 km²  (Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas tiene 412 km²) de tierra sólo era visitada por el hielo y la niebla.

Ahí quedaría nuevamente la isla en la soledad, hasta que en 1931 el ruso Vladimir Vize y oceonógrafo de pasión y profesión, se acercó a la isla para rodearla pues no creía que estuviera sola, aunque fuera una isla que quería estar sola, pensaba Vladimir, la verdad es que alguien debería acompañarla.

Vladimir Vize con su rompehielos Malygin buscó y buscó y sólo encontró alrededor de la Isla de la Soledad… soledad y mucho hielo y niebla.

Vaya foto… seguro ya se dieron cuenta quién es Vladimir Vize… sí el calvo.

No pude encontrar alguna fotografía del rompehielos Malygin, pero sí encontré un timbre postal (ahh la filatelia ese arte en peligro de extinción) emitida por los Rusos en conmemoración de esta importante embarcación:

La siguiente visita que tuvo la Isla de la Soledad no fue nada halagüeña, se trató de un submarino alemán perteneciente al Kriegsmarine capitaneado por el valiente Heinrich Timm que emergió del mar para disparar sus cañones para destrozar una pequeña estación meteorológica que habían instalado los anteriores visitantes rusos, Heinrich Timm, como todo soldado, nos diría que él sólo cumplía órdenes pues tuvo que disparar a la isla como última acción de la Operación Wunderland.

En los años posteriores a la segunda guerra mundial se reparó la estación meteorológica que continúo funcionando hasta 1996 cuando el último jefe de mantenimiento de estaciones meteorológicas la cerró dejando apuntado este hecho en la bitácora de la estación:

23 de noviembre de 1996
La evacuación termina hoy. Ya no queda ni un sorbo de agua y los generadores diesel se han apagado. La estación es… (la palabra final es ilegible)

Afortunadamente al día de hoy la Isla de la Soledad es parte de la Gran Reserva del Ártico creada por Rusia y donde focas, morsas, osos polares y muchas aves marinas encuentran refugio en esta soledad.

 

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