Isaac Newton, investigador de la naturaleza

Dibujo del propio Newton acerca de su experimento de la luz y los colores, en la parte superior se lee “Nee variat lux fracta colorem” (tampoco la luz refractada cambia de color). Dibujo realizado en 1721

A la par de sus indagaciones matemáticas, Newton comenzó a explorar el mundo de la naturaleza. Estimulado por los cursos de óptica de Barrow en Cambridge y la teoría de la luz de Descartes, hacia 1664 empezó a interesarse por los fenómenos ópticos. NO fue, sin embargo, hasta 1666 cuando intensificó sus esfuerzos, recurriendo a un instrumento simple pero en sus manos extremadamente preciso: un prisma triangular de vidrio. He aquí como se refirió al inicio de sus experimentos en el artículo que publicó en el número del 19 de febrero de 1672 de las Philosophical Transactions de la Royal Society:

A comienzos del año 1666 (momento en el que me apliqué a pulir cristales ópticos de formas distintas a la esférica) me proporcioné un prisma triangular de cristal, para ocuparme con él del celebrado Fenómeno de los Colores. Habiendo oscurecido mi habitación, hice un pequeño agujero en una contraventana, para dejar pasar sólo una cantidad conveniente de luz del Sol, y coloqué mi prima en su entrada, de manera que pudiese ser refractado en la pared opuesta. Al principio, ver los vivos e intensos colores así producidos constituyó una muy entretenida distracción, pero después de un rato intentando considerarlos más cuidadosamente, me sorprendió verlos en forma oblonga, cuando, según las leyes aceptadas de la Refracción, esperaba que hubiesen sido circulares.

Semejante anomalía le indujo a recurrir a un segundo prisma, con el que llegó a la conclusión de que los colores (observados desde hacía ya siglos) que aparecían al pasar la luz blanca por los prismas no eran “cualidades de luz, derivadas de refracciones o reflexiones de cuerpos naturales (como se cree generalmente), sino propiedades originales o innatas”. La luz visible se convertía, en consecuencia, en la combinación de diferentes colores elementales, como muestra con particular claridad el arco iris.

Sus análisis de la dispersión y composición de la luz le sugirieron una forma de perfeccionar el telescopio, el instrumento indispensable para escudriñar el cosmos desde que Galileo lo introdujera para tales fines a comienzos de aquel siglo: comprendiendo que era, como escribió en la Óptica, “un intento desesperado el mejorar los telescopios de longitudes dadas, por refracción”, construyó un telescopio reflector, que superaba a los hasta entonces en uso, eliminando la aberración propia de los lentes. De hecho construyó dos: uno lo guardó para utilizarlo él mismo, y el otro lo donó a la Royal Society, como reconocimiento por haberle elegido uno de sus miembros (el número 290) el 11 de enero de 1672. Llegaría el día en que sería el todopoderoso presidente de esa sociedad.

… Las investigaciones ópticas (que realizó Newton) ofrecen una magnífica oportunidad para acceder a facetas de la personalidad de Newton que, sin ser ignoradas, han quedado con frecuencia en un segundo plano, debido, precisamente, a sus grandes éxitos como matemático y, como diríamos hoy, físico teórico. Su gran destreza manual y extraordinario poder de introspección concentrada y sostenida. Una destreza manual que llegó a aplicar a sí mismo; en algunos de sus experimentos tomo una aguja y, utilizando su propia descripción del hecho:

 

La puse entre mi ojo y el hueso tan cerca como pude de la parte posterior de mi ojo

 

Luego, en un ensayo cuyo solo pensamiento le pone a uno enfermo, empujó la aguja contra el globo ocular una y otra vez hasta que aparecieron – cito de nuevo-

 

varios círculos blancos, oscuros y coloreados que siguieron haciéndose evidentes cuando seguí frotando mi ojo con el extremo del punzón; pero si mantenía mi ojo y el punzón quietos, aunque continuara apretando mi ojo con él, los círculos hacían más débiles y a menudo desaparecían hasta que seguía el experimento moviendo mi ojo o el punzón

 

Fuente: El Jardín de Newton. José Manuel Sánchez Ron. Editorial Crítica

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  1. Taller de Ciencia y Tecnología, sesión 3 en el Museo de la Ciudad | emilio - 17 Marzo, 2017

    […] Si quieren saber más de los apuntes de Isaac Newton al respecto de este fenómeno óptico hagan cli…. El arco iris formado por la refracción de la luz en el interior del prisma indicó a Isaac Newton que la luz proveniente del sol contiene todos los colores visibles por el ser humano, entonces los objetos en realidad no es que tengan algún color (También pasó a demostrar que no tiene nada que ver con algún pacto de algún Dios, ni con alguna bandera símbolo de diversidad sexual), es decir: […]

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